Cómo mirar un cuadro (parte 1)

Extracto de la Nota del Blog de Guillermo Martí Ceballos, artista pintor admirador del fauvismo y del expresionismo alemán. Observaciones sobre el arte y la estética actual.

On 24 Abr, 2012 / By Martí Ceballos

Jordi Labanda

Jordi Labanda nos ilustra con una sencilla composición y un dibujo conciso a dos personajes mirando un cuadro. Fijaos en el detalle en el que las cabezas, exageradamente inclinadas hacia diferentes lados, nos describen con mayor expresividad y gracia la escena y el grado de observación atento de los personajes. Ese pequeño detalle nos marca la diferencia.

 “… no es primordial entender de pintura; la pintura y el buen arte se siente, se ama, toca nuestra fibra interior, se escucha como se escucha la buena música y según la sensibilidad de cada persona se aprecia y se disfruta de manera diferente, pero nadie debe hacer “literatura”, hacer que nos guste mediante la palabra aquello que no nos llega a nuestro corazón a través de la vista.” Sin embargo sí que hay algunos conceptos y reglas que pueden ayudarnos a saber mirar un cuadro y a comprender mejor, no su belleza que como digo se tiene que contemplar con el corazón y la emoción subjetiva de cada uno, sino más bien a analizar el porqué y cómo un artista consigue mediante una serie de elementos y técnicas (podríamos decir en un sentido más vulgar “trucos) atraer la atención del espectador y crear una armonía en la superficie pictórica.

Mucho se ha escrito ya sobre este tema y muchos son los libros que se adentran es este complejo y particular asunto del arte (quizás uno de los más sugerentes es “Cómo mirar un cuadro” de Susan Woodford). No es pues mi intención profundizar más en ello, sino daros unas cuantas claves de como puede apreciarse con cierta certeza si un cuadro es de calidad o por el contrario su mediocridad se hace evidente, claves que he recogido observando a lo largo de los años tanto de las obras de los artistas que más admiro, de los errores cometidos por otros artistas así como de los míos propios como pintor.

Los elementos más importantes que hay que tener en cuenta a la hora de valorar un cuadro (obviamente siempre me referiré con el término “valorar” a su calidad pictórica, no económica) son el tema o motivo, la composición, el dibujo (contorno, línea), el color (tono y valor), así como la técnica y el estilo, sin olvidarnos de factores más subjetivos o diría más espirituales, a mi entender los más importantes, como la creatividad y el buen gusto.

EL TEMA O MOTIVO

El tema o motivo de la obra tiene a mi entender una importancia relativa. Lo más importante es cómo se pinta y no que es lo que se pinta. Sobre este tema ya he comentado mi parecer en “Realismo, expresionismo y abstracción”. Sin embargo aunque para mi el motivo tiene una importancia relativa, sí que deben evitarse algunas temáticas desfasadas, absurdas, rebuscadas, cursis e incluso desagradables; por ejemplo hay algunos pintores que pintan escenas propias del siglo XIX, carrozas con caballos y gente vestida de otras épocas; a mi entender un artista debería elegir los motivos adaptados a su tiempo. Otros pintan escenas y temáticas plagiadas como por ejemplo mujeres vestidas de blanco en la orilla del mar, imitaciones de Sorolla. En la mayoría de los casos esos temas son pintados con colores irreales y faltos de armonía, con pincelada manierista y relamida. No os dejéis impresionar por estas estampas bucólicas, “cromos” yo los llamo, que carecen de cualquier interés o valor artístico. Por motivos obvios no voy a poner ningún ejemplo, pero muchos de vosotros ya sabéis a que me refiero; prefiero mostraos a continuación un ejemplo de como un tema común puede ser elevado a la categoría de obra de arte.

 


August Macke (1887- 1914)“Marienkirche en la nieve”, 1911Óleo sobre cartulina, 105×80 cm.
Como podéis ver el tema poco importa: un simple paisaje urbano pero realizado con una composición original, una excelente simplificación de las formas y un rico colorido bien armonizado y en concordancia con el trazo. Sin duda “el cómo” esta realizado es el gran valor artístico de esta obra.

Un detalle más que puede parecer banal pero que en muchas ocasiones nos puede orientar sobre la falta de buen gusto en una pintura es la firma de su autor. Aunque no seáis grafólogos, una rubrica puede orientarnos sobre su excesivo amaneramiento (cursilería) e incluso mostrarnos las pretensiones de su autor. Una firma complicada, rebuscada, amanerada o muy ornamentada presupone una vanidad excesiva y un intento de originalidad, se diría que quiere llamar la atención o demostrarnos con su rúbrica su valía; con ello casi siempre demuestran paradójicamente esa “falta de Arte” y de buen gusto. Por lo general el artista humilde y con talento no busca este reconocimiento y su firma es sencilla, legible, sin pretensiones y sobria, su obra es para él su prioridad.

 


Firma de Cézanne, sobria, elegante y discreta

LA COMPOSICIÓN

La composición posiblemente podrá pasar desapercibida para el espectador, pero es uno de los factores más importantes que el artista utiliza para equilibrar el cuadro y hacerlo “agradable” al observador. En realidad componer es una forma de crear, o como dijo Delacroix la creación “es una manera de ver, coordinar y de reproducir la naturaleza”, sin embargo tampoco hay unas reglas concretas sobre el arte de componer. ¿Cómo saber entonces si un cuadro está bien o mal compuesto? Lo más importante es buscar el equilibrio en la distribución de las masas, es decir que los elementos existentes en el plano pictórico estén repartidos de manera que no se perciba un mayor “peso” en algún espacio que nos desequilibre la balanza; este equilibrio debe observarse tanto en las formas como en la intensidad y distribución de los colores. Platón dijo que componer consiste en hallar y representar la variedad dentro de la unidad, es decir que los elementos que componen el cuadro en cuanto a su color, forma y posición, que son diversos, estén relacionados en su conjunto y colocados de tal forma que atraigan el interés del espectador proporcionándole una sensación placentera. Debemos planificar y ordenar los elementos con un centro de interés que nos defina bien el motivo y de una forma que no sea monótona ni aburrida, es decir buscar esa variedad de la que habla Platón dentro de la unidad.

 


Un ejemplo de uno de mis cuadros con tres composiciones diferentes, los mismos elementos en diferentes tamaños y posiciones. En la primera composición (a) los espacios están desequilibrados, hay un excesivo “peso” en la parte derecha del cuadro, la figura femenina no tiene espacio por delante y no “respira” . En la segunda (b) los elementos están centrados, la disposición es monótona, la línea del horizonte queda en la mitad del cuadro, hay pues una simetría excesiva y la mujer está situada demasiado a la derecha creando desequilibrio. La opción (c) es la correcta, la puerta negra equilibra la figura femenina y la planta y por tanto los “pesos” están bien equilibrados, los elementos están unidos y al mismo tiempo hay una variedad haciendo que la composición resulte original.

Aunque no hayan unas normas concretas para realizar una buena composición sí existen algunas reglas que nos pueden ayudar partiendo muchas veces de las formas básicas de figuras geométricas que siempre resultan agradables en el inconsciente del espectador, es decir, colocar los elementos principales del cuadro siguiendo unas líneas imaginarias que componen el conjunto según la intención del artista, para darle así mayor importancia a dichos elementos del cuadro. También existe la “regla de oro” (la Sección Áurea) que utilizaban los antiguos maestros para componer sus obras de grandes dimensiones de forma armónica. 

 


Diego Velazquéz (1599-1660) / La rendición de Bredra/ óleo sobre lienzo,3,1 m x 3,7
 
Las dos líneas rojas en diagonal de los dos grupos de soldados (la bandera en especial) convergen en la mano con la llave (el objeto más importante de la obra que simboliza la entrega de las llaves de la ciudad) haciendo que nuestra vista se dirija inconscientemente hacia este punto, creando al mismo tiempo un mayor dinamismo a la escena por esa diagonal inclinada; además la línea roja vertical (centro del cuadro) también coincide con ese punto. Las líneas amarillas son la sección Aurea, una de ellas coincide con el comienzo de las lanzas. Los “pesos” de ambas secciones quedan bien equilibrados ¿Casualidades? Es muy posible que Velázquez tuviera en cuenta estas reglas para realizar su composición.

EL DIBUJO

El dibujo (“la importancia del dibujo”)  es lo primero que un artista debe aprender, sin un buen dibujo, que es la base de cualquier representación figurativa, todo se viene abajo. Pero esto no quiere decir que el dibujo deba ser “perfecto”, el dibujo debe ir en función del color, es decir, cuando un artista ya ha aprendido la técnica del dibujo, las proporciones y el trazo ágil, puede permitirse según su criterio deformar y exagerar las formas reales para dar más expresividad al motivo, pero como digo más arriba, en función de la deformación del dibujo deberá alterarse el color real para adaptarlo a dicha deformación; un dibujo realista con colores irreales o demasiado brillantes resultará desagradable o chocante en nuestra mente, si alteramos premeditadamente el dibujo podemos y debemos hacer lo mismo con los colores para que su coherencia se corresponda, eso no causará desasosiego en nuestra mente.

 


Picasso (1881-1973)
Mujer sentada (Marie-Therese), 1937
En esta obra de Picasso se observa una fuerte deformación de la realidad: una cabeza con doble perspectiva, unas manos contrahechas y al mismo tiempo como si la modelo fuese observada desde diferentes puntos de vista. El dibujo está expresamente deformado, “mal hecho” según los cánones, pero lleno de fuerza expresiva y compuesto magistralmente. Aquí la deformación del dibujo es acorde con la deformación del color que se aleja del color local, es decir del color real de las cosas. Un rostro nunca podría ser azul si nos atenemos a la realidad, pero la relación entre ambas deformaciones de color y forma la realiza Picasso de manera paralela haciendo que la obra no resulte absurda ni incoherente sino llena de expresividad y creatividad

No os fiéis pues de un dibujo perfecto si carece de fuerza expresiva, de movimiento y sus contornos son débiles e inseguros, “saber dibujar no significa dibujar bien” sentenciaba Gauguin – y continuaba sus reflexiones asegurando que el oficio llega con la práctica y la disciplina, y siempre se podrá llegar a la precisión si el artista se empeña en ello, pero lo más importante es saber ver los errores del mal gusto, en definitiva las “faltas de Arte”. En cuanto a la línea (o contorno) puede ser fina, gruesa o desigual según la intención del artista, pero observad que sea delicada o segura, o que su trazo posea fuerza y describa con claridad el objeto representado; un dibujo puede ser muy sencillo y con pocas líneas expresar y describir mejor el motivo que otro dibujo más “acabado” pero lleno de trazos innecesarios que perjudican la belleza global de la obra. Observad a continuación que el mismo tema del Quijote y Sancho Panza puede ser representado de diversas maneras y con diversos estilos sin perder su originalidad y movimiento.

 


Dibujos de Jules David y Gustave Doré donde se impone la línea y el trazo detallista pero lleno de movimiento y expresividad.

 


Obras del gran dibujante francés Honoré Daumier que nos demuestra que también con la mancha se puede dibujar.
 

EL COLOR

El color es a mi entender el elemento más importante del cuadro ya que con él se puede, además de contribuir a la composición de la superficie y dibujar mediante la superposición de los diferentes valores y tonos, transmitir emociones y sensaciones al igual que se hace con la música. Sobre el color también existen numerosos tratados y libros que nos pueden ayudar a conocer su complejidad (os sugiero “El color de Betty Edwards, el libro de la autora de “Dibujar con el lado derecho del cerebro”, el cual también os recomiendo), pero en este escrito no pretendo ni estoy capacitado para profundizar en este tema tan complejo, sino exponeros brevemente algunos conceptos quizás algo menos técnicos que pueden ayudaros a distinguir la manera de valorar y de ver la calidad o no de una obra de arte.

Ante todo el color es algo muy subjetivo que cada persona puede ver con su propia óptica; hay quién prefiere tonalidades más neutras y quién se decanta por colores más vivos; así pues no juzguéis una obra de arte en función de vuestras particulares preferencias cromáticas sino en saber ver y reconocer la armonía y bella distribución de los colores que componen la superficie del lienzo. Tampoco es muy aconsejable juzgar un cuadro porque aparezca mayoritariamente algún color preferido, hay que tener bien presente que cualquier color puede variar mucho en función del color que se ponga a su lado o incluso en cualquier lugar del cuadro; por ejemplo un color azul rodeado de amarillo se verá mucho más oscuro que si lo rodeas de púrpura oscuro, es lo que se llama la ley del contraste simultáneo; existen infinidad de relaciones entre los colores y es por ello que la magia de la pintura siempre nos puede sorprender. A propósito de estas relaciones entre los colores Paul Gauguin decía:”… puedo hacer que un dibujo parezca mayor o menor según el color del que se pinte”.

 


Colores simultáneos. El mismo recuadro azul tiene variaciones notables de luminosidad si está rodeado por colores diferentes. Incluso el tamaño del cuadrado azul (2) parece de mayor que los demás.

Aun siendo el color algo muy subjetivo, también existen unas reglas que explican cuales son las relaciones entre los colores que son armoniosas o no, pero al ser infinitas estas combinaciones es imposible resumirlas, de todas formas ya os he comentado que todas estas teorías las podéis encontrar en la extensa literatura que se ha escrito sobre este apasionante tema. Creo que no existe ninguna receta para crear algo bello y por lo tanto resulta muy difícil explicar como deben estar dispuestos los colores en una superficie para que sean bellos ¿Acaso alguien puede explicarnos el porqué de un buen acorde entre las notas de una melodía? No, es algo que va más allá de nuestros sentidos lo que nos proporciona la sabiduría para discernir lo verdaderamente bello de lo trivial. Cuando uno observa una obra de arte debe mirarla con los ojos de la emoción abiertos y, por el contrario, los de la razón medio cerrados, observarla sin prestar demasiada importancia a los elementos del motivo que la componen (si los hubiere). Si miramos un tapiz, un estampado de un bonito vestido, un atardecer después de la lluvia o una puesta de sol, no estamos observando detenidamente los elementos por separado, sino que nos deleitamos con el conjunto de colores y formas como si fuese un todo, y exclamamos: ¡Qué hermoso!; así debemos observar un cuadro, la pretensión de quererlo analizar todo, buscar imperfecciones, nos lleva a olvidar la obra de manera total, perdiendo así la percepción absoluta que es la disposición de los colores y las formas, que sin duda son la música del cuadro. Sin embargo esto no quiere decir que no debamos fijar nuestra atención, una vez sepamos “ver” el conjunto, en la realización técnica de la obra. Maurice Denis, joven pintor y teórico seguidor del grupo del grupo de los Nabis encabezados por Paul Gauguin nos dice: ¡Recordar que un cuadro-antes de ser un caballo de batalla, una mujer desnuda o cualquier otra anécdota- es esencialmente una superficie de colores y formas colocados con un cierto orden!”

 


Paul Gauguin (1848 – 1903)
Paisaje Bretón
Mágnífico paisaje rural de la época bretona del genial artista. Observad su preocupación por crear “ese elemento nuevo” del que nos habla.”…no pinte imitando demasiado a la naturaleza – le aconseja a su amigo Schuffenecker- …piense sobre todo en la creación que resultará de todo ello”

 


Maurice Denis (1870 – 1943)
Regatas en Perros-Guirec
Observad que en esta obra de Maurice Denis los colores son casi planos, elegidos arbitrariamente; el mar se limita a una serie de trazos ondulantes que dan movimiento al agua pero todo ello con una inventiva sublime. Como el propio artista afirma “… una superficie de colores y formas colocados con un cierto orden”…. ¡y qué orden!
 

FIN PARTE UNO

Fuente:  http://www.gmarticeballosart.com/

 

2 comentarios

  1. recep ivedik izle

    Hiya very nice blog!! Man .. Beautiful .. Wonderful .. Clotilda Isidro Mitchiner

    1. Colores del Alma

      Thank you very much for visiting !!
      I will try to continue uploading notes that fill the soul of color and sensitivity to the one who reads it.

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